Administrar


Estadisticas de visitas

CËMO CONSEGUIR UN GOBIERNO DE IZQUIERDAS VIABLE Y QUE NO ACABE EN FRACASO

grosske | 27 Gener, 2016 21:25

¿Os habéis fijado en que la oferta de Podemos para constituir un gobierno de izquierdas ha tenido el efecto paradójico de  desencadenar un redoblado torrente de enfrentamientos verbales entre Podemos y el PSOE? Pues os hago un pronóstico: si ésta va a ser la dinámica del futuro gobierno, la cosa va a acabar como el rosario de la aurora  y este gobierno se convertirá en la mera antesala de un retorno triunfal del Partido Popular.

Yo soy de los muchos que quieren que lo que surja del 20D sea un gobierno progresista aunque sé que el que se vaya a formar necesariamente estará lejos de mis deseos y mis pretensiones. Estoy a favor y creo que, como bien explican Garzón y Cayo Lara, UP debe facilitarlo.

Sin embargo, no soy de los que impulsan este gobierno generando expectativas excesivas sobre lo que puede llegar a hacer y fingiendo ignorar que estas expectativas, por excesivas, van a ser necesariamente frustradas. Quienes así actúan lo hacen cayendo en la demagogia y con intenciones electoralistas bastante fáciles de descubrir. Purita vieja política.

En todo caso, la cruda realidad es que el voto emitido por la ciudadanía hace un mes es un voto complejo y ambiguo que sí puede permitir constituir un gobierno alternativo al PP pero que, por sus menguados apoyos parlamentarios y por sus propias discrepancias internas, en modo alguno estaría en condiciones de  llevar a cabo reformas constitucionales ni implementar un programa de reformas en profundidad que pudiera durar toda la legislatura.  

No es algo que sea fácil evocar porque es mucho más simpático intentar embriagar a la ciudadanía con una retórica hueca, pero lo cierto es que el PSOE no comparte las ansias de cambio  que caracterizan a UP, a una parte importante de Podemos y a una parte aún mayor de las candidaturas de confluencia en ámbitos  tan sensibles como la política europea, la exterior, la económica y la laboral. Estas diferencias se hacen aún mayores si tenemos en cuenta a otros grupos parlamentarios de derecha nacionalista cuya complicidad es necesaria para constituir el gobierno  y  mucho mayores aún  si incluimos temas como la convocatoria de referéndums de autodeterminación.

¿Quiere eso decir que haya que bajar los brazos y dejar gobernar al PP? En lo absoluto: quiere decir que hay que hacer un gobierno honesto, que no genere  más expectativas de las que pueda satisfacer y cuyo balance genere satisfacción en vez de generar frustración y un espectáculo de parálisis y de confrontación  permanente entre sus miembros.

¿Cómo conseguir la cuadratura del círculo en torno a esta cuestión? Pues, a falta de otras soluciones a las que me sumaría encantado, siendo honestos con nosotros mismos y con la gente  y constituyendo un gobierno consecuente con sus propias limitaciones. Eso se traduce en constituir un gobierno que aborde  una serie de medidas básicas que tienen un respaldo social (y político) muy mayoritario en el ámbito de la calidad democrática, políticas sociales y laborales y profundización del autogobierno para, a continuación, y en el término de un año aproximadamente, disolver las cámaras y convocar nuevas elecciones.

Está muy lejos de ser una solución ideal y, por supuesto, está tan lejos de la dinámica partidista al uso que la considero prácticamente imposible, pero no por ello deja de parecerme la más sólida, la más transparente, la más viable, la  más adecuada al mensaje emitido por  la ciudadanía el 20 de diciembre y, sobre todo, la que mejor podría ser la antesala de gobiernos de cambio más ambiciosos en vez de ser, como decía al principio,  una etapa transitoria antes del regreso triunfal de la derecha

 

LA VERDAD SOBRE LO QUE HA DECIDIDO IU

grosske | 11 Gener, 2016 21:32

Saber lo que decidió la dirección federal de IU del sábado no es cosa sencilla.

Ayuda mucho leer eldiario.es  http://www.eldiario.es/politica/Alberto_Garzon-Consejo_Politico-IU-refundacion-XI_Asamblea_0_471753089.html y no hace daño leer los despachos de Europa Press.  En cambio,  leer cualquiera de los otros periodicos que he consultado (Publico, El Pais, El Mundo y ABC), que es lo que habréis hecho la mayoría,  significa lanzarse directamente en el  abismo del engaño.

Sin embargo, lo que acordamos en Madrid es muy fácil de explicar. Os reseño lo esencial:

1.- Sobre la situación política general tras el 20-D

"No apoyaremos un gobierno del Partido Popular ni continuista de sus políticas. Parece que lo razonable sería apostar por un gobierno de progreso. Una investidura de Pedro Sánchez, en su caso, deberíamos condicionarla al plan de emergencia social y empleo en la que se incluye la ley de garantía del derecho a la vivienda y la subida del SMI, además de los cumplimientos programáticos de propuestas comunes" (informe de Cayo Lara)

2.- Reafirmacion de la apuesta por las candidaturas de Unidad Popular

"Si hay nuevas elecciones "la apuesta por las candidaturas de unidad popular, la confianza en los/as elegidos/as (más allá de algunanueva elección en primarias que pudiera surgir en alguna provincia) y el programa aprobado debería ser el camino si creemos realmente en lo que hemos teorizado y aplicado en las pasadas elecciones" (informe Cayo Lara)

"El compromiso de la militancia de Izquierda Unida está con la transformación social y con un proyecto de ruptura democrática que nos permita construir un nuevo país desde las coordenadas ideológicas del anticapitalismo, el feminismo y la ecología política. Por eso consideramos imprescindible seguir apostando por la unidad popular, recogiendo lo mejor de las experiencias vividas en los últimos años y proyectando hacia el futuro nuestra capacidad de transformar la realidad. No podemos olvidar que la unidad popular se construye en la movilización social y en las calles, y eso es parte esencial de nuestro proyecto político. Para eso es fundamental que iniciemos acciones y movilizaciones que permitan que nos encontremos con más gente en la política y no en los discursos; que nos permitan luchar contra las injusticias desde la acción y no sólo desde las diferentes instituciones" (Informe Alberto Garzón)

3.- Reafirmación de la política de alianzas

"En cuanto a las alianzas parece razonable defender dentro de IU-UP, por coherencia, la convergencia con todos los actores que o bien no se pudo o se negaron en el proceso preelectoral anterior entodas las circunscripciones del Estado, con un programa común de izquierdas y respeto a la identidad de todos. Este debería ser el plan A, pero no el único." (informe de Cayo Lara)

"Nuestra tarea debería ser fortalecer nuestra organización como instrumento autónomo y radical, que va a la raíz de los problemas, y desde ese espacio colaborar electoralmente con otras fuerzas en la medida en que esos acuerdos puedan ser positivos para la transformación social. Y desde luego nunca desde un ejercicio de subalternidad...    Creemos fundamental que la colaboración entre las fuerzas de ruptura se de desde el reconocimiento de la diversidad, pues es la única forma posible de aprovechar las sinergias políticas. En nuestro país, plurinacional y diverso, convivimos muchas organizaciones de izquierdas que tenemos nuestra propia cultura política y nuestras propias ambiciones sociales; nada de eso debería ser un inconveniente para tejer lazos de colaboración electoral y no electoral. Al contrario, la potencialidad que encierra una colaboración así es algo que no deberíamos desaprovechar".(Informe de Alberto Garzon)

4.- Convocatoria de la Asamblea de IU

"(Debemos) favorecer un debate sereno y reflexivo. Un debate con la plena participación de abajo a arriba,,, una asamblea para trazar las líneas estratégicas de futuro y en la que nada está predeterminado" (informe Cayo Lara)

"Es tiempo para repensar la izquierda y tiempo para hacer balance de lo sucedido en los últimos años....  (Debemos)  fortalecer nuestro proyecto político adaptando nuestra organización a los tiempos que realmente vivimos. Construyamos una organización más democrática, ágil, flexible y capaz de incidir con mayor eficacia en los conflictos sociales y políticos. Fortalezcamos ideológicamente nuestro instrumento, pues seguimos considerando que la solución a los problemas del país vienen desde la izquierda y desde una perspectiva de clase. Aprovechemos la oportunidad de la próxima Asamblea Federal y hagamos un proceso ilusionante que nos permita sentirnos aún más orgullosos de nuestra organización... Estamos ante una situación excepcional, y eso supone ir a una asamblea excepcional. Una asamblea que sea no el punto final sino el principio de algo más grande. Una asamblea para estar a la altura del momento político" (informe Alberto Garzón)

Una nota más, el informe de Alberto se aprobó con el 80% de los votos y el de Cayo con un 70%

Todo esto es lo que aprobamos el Sábado y con lo que yo me siento muy satisfecho (como es facil de constatar para quien haya leído un post anterior http://grosske.balearweb.net/post/125068 )... y, por supuesto, lo aprobado no revela discrepancias en la línea política entre Cayo y Alberto (aunque ésto no quiera decir, como es lógico, que Cayo y Alberto sean gemelos idénticos).

 

 

Ahora, si os apetece, releed algunas de las "informaciones" que se publicaron sobre el tema

http://m.publico.es/politica/1945584/el-sector-afin-a-garzon-pilotara-la-xi-asamblea-de-iu-en-mayo-con-menos-apoyo-de-lo-esperado

http://politica.elpais.com/politica/2016/01/09/actualidad/1452295306_510888.html

http://www.elmundo.es/espana/2016/01/09/5690e43fe2704ecf0a8b45c9.htmlhttp://www.abc.es/espana/abci-cayo-lara-arremete-contra-podemos-no-querian-unidad-popular-querian-absorcion-201601091149_noticia.html

http://www.abc.es/espana/abci-cayo-lara-arremete-contra-podemos-no-querian-unidad-popular-querian-absorcion-201601091149_noticia.html

POR QU╔ HEMOS DE ACORDAR CON PODEMOS PERO NO INTEGRARNOS EN PODEMOS

grosske | 07 Gener, 2016 20:56

Si se repiten las elecciones, estoy seguro de que IU se mostrará favorable a que Unidad Popular proponga a Podemos un acuerdo preelectoral que se fundamente en el acuerdo programático, que respete la identidad de cada parte y que, por supuesto, tenga en cuenta el diferente peso electoral de  unos y otros en las pasadas elecciones del 20-D.

Y también estoy  casi seguro de que Podemos dirá que no y que, alternativamente, propondrá una fórmula que, de facto, signifique la disolución de UP ( y, por tanto, de IU) en su propio proyecto.

Quiero aclarar que no lo harán por maldad: lo harán, sencillamente,  porque Podemos es un proyecto eminentemente electoral (una “máquina de guerra electoral” en palabras del propio Errejón) que, para conseguir este objetivo necesita de una organización “líquida” en la que un pequeño núcleo dirigente pueda modular desde arriba su programa, su discurso y su práctica en función de los cambiantes vientos electorales.

Es así como Podemos ha podido pasar del “asalto a los cielos”, de la derrota de la “casta” bipartidista  y de ser un proyecto “ni de derechas ni de izquierdas”  a una posición muy distinta y más posibilista  que tiene como principal objetivo sobrepasar y sustituir al PSOE; por eso también se ha  podido pasar, en lo interno, de la democracia directa a las listas plancha y los fichajes digitados desde arriba para encabezar las candidaturas; por eso se ha podido pasar del ir solos a las elecciones a ir acompañado (aunque sólo donde más convenía) y por eso se ha podido cambiar  sustancialmente el programa en temas como la OTAN, el control de la banca y las eléctricas, el apoyo a los acuerdos de Tsipras con la Troika, los conciertos educativos, los toros y un largo etcétera.

Una organización líquida puede hacer esto y más pero también sabe que estos giros espectaculares serían mucho más difíciles en el marco de acuerdos con organizaciones regulares de una cierta entidad. Por eso sólo ha llegado a este tipo de acuerdos  en algunos territorios en los que partía de una posición de debilidad y por eso se niega – y se negará, me temo -  a llegar a un acuerdo global con  UP en el conjunto del Estado.

No escribo cuanto antecede para confrontar con Podemos. Sólo intento entender y explicar lo que pasa y lo que creo que pasará.

Reconozco los muchos méritos de Podemos en cuanto a la agitación del panorama político español; también comparto muchas de sus propuestas programáticas y, por supuesto, seré de los que defienda volver a intentar  un acuerdo preelectoral con esta organización si se repitieran las elecciones.

Reconozco asimismo el mérito de este 18,4% de votos obtenido en las circunscripciones donde se ha presentado en solitario y que, por cierto, ya predije con exactitud en este mismo bloc el pasado 1 de abril, cuando ( ¡hay que ver como cambian las cosas en sólo 9 meses! ), mencionar este porcentaje y decir que serían la tercera fuerza política era menospreciarles.

Pero  todo este reconocimiento no es suficiente como para que sea de los que creen que trabajar por la transformación social pasa necesariamente por integrarse en Podemos.  No comparto esta moral del éxito por la que el apoyo electoral es demostración suficiente de la bondad política y no creo que una organización líquida y que no quiera reconocer la pluralidad de la izquierda  pueda ser una buena herramienta para la transformación social.

Respeto a quienes hagan el razonamiento contrario como respeté a quienes, en los años 80 y salvando las distancias, se creyeron  que aquel PSOE de mayorías absolutas, del cambio y de la  modernidad era una "casa común de la izquierda" suficientemente acogedora.

Pero, del mismo modo, espero que se respete también a quienes preferimos refundar a IU, aligerarla de inercias y vicios retardatarios y, junto con otros, construir una plataforma de izquierdas plural, abierta, coherente, unitaria, intelectualmente honesta,  rabiosamente democrática y con una organización útil tanto en la contienda electoral como en la movilización social. 

IU FEDERAL: DECISIONES DEL SABADO QUE VIENE Y MAS ALL┴

grosske | 04 Gener, 2016 11:57

A) El  doble debate y la manera de afrontarlo

El próximo 9 de enero IU se reúne un Consejo Político Federal de IU sobre el que planearán  cuestiones electorales  pero también cuestiones estratégicas de mucho calado que, de hecho, ya se están adelantando en las redes y en los medios de comunicación,

Obviamente, del Consejo han de salir decisiones suficientes relativas a  la posible repetición de las elecciones y también se tendrá que organizar el debate estratégico ya iniciado.

Sin embargo, sería un grave error que, ante la posibilidad de una nueva convocatoria electoral, nos lanzáramos a un debate precipitado sobre los temas estratégicos que, precisamente por su importancia, no permiten  (ni sería democrático intentarlo) que el CPF los obvie, los predetermine ni, mucho menos, los cierre de manera apresurada

Por tanto, considero lo más razonable que  el CPF, en los términos que más adelante intento exponer, abra oficialmente el debate estratégico que, de hecho, está abierto ya y lo combine con los requerimientos de una posible repetición de las elecciones.

Una nota para acabar esta cuestión;   algunos parecen considerar que las "exigencias del momento político" y los decepcionantes resultados electorales del 20-D ya nos han dejado sin crédito para  abrir debates estratégicos y que la probable convocatoria de elecciones no nos deja otra otra salida que intentar, a corto plazo,  un proceso de convergencia con Podemos lo más digno posible. Comparto, como explico más adelante, que debemos seguir buscando los procesos de convergencia con más ahínco si cabe, pero de ninguna manera  comparto que la búsqueda de la convergencia sea nuestro único objetivo y, dicho más claramente, nuestra única "salida". Tal posición desvirtúa la verdadera convergencia para convertirla en  una huida hacia delante,   en un proceso brusco e impulsado desde arriba que dejaría en la cuneta a una parte importante de nuestra militancia y nuestro electorado y, a la postre, en un mero proceso de absorción por otra fuerza política muy empobrecedor para la izquierda

B) Propuestas concretas:

I.- Respecto a  la posible  convocatoria de nuevas  elecciones

Hay algunas decisiones del Consejo Político de IU  a las que no soy capaz de ver  alternativas razonables: IU debe renovar su participación en  Unidad Popular y, en el seno de ésta,  debe impulsar el mantenimiento del programa y la confianza  en sus candidatos (dejando margen , en todo caso, para que, vía primarias y con todos los requisitos democráticos, se produzcan cambios en tal o cual circunscripción)

Respecto a la política de alianzas, el tema más delicado,  pues algo parecido:  IU debe defender en el seno de UP la renovación del impulso de acuerdos preelectorales que formulamos el pasado otoño con la esperanza de que lo que no fue posible entonces sea posible ahora. Siempre desde el acuerdo programático, la voluntad de sumar y el respeto mutuo.

II.- Respecto al contenido del debate estratégico

El CPF no tiene que abordar este tema únicamente en relación con los cambios políticos recientemente acaecidos. Éstos, con ser importantes, se añaden a un conjunto de reflexiones que iniciamos en 2008 y que se materializaron en acuerdos importantes de las dos últimas asambleas federales que nunca llegaron a cumplirse plenamente (por decirlo suavemente)

El debate que debemos abrir, ha de entroncar, pues, con lo acordado en aquellas asambleas y con un abordaje global y riguroso de temas como los siguientes:

a) La trayectoria de IU desde su fundación y  sus dificultades permanentes para ser lo que siempre quiso ser  (algo a lo que aludía  en un artículo reciente : http://grosske.balearweb.net/post/125010 )

b) El análisis histórico de los resultados electorales de IU, el cual nos pondrá ante los ojos un dato esencial y que dudo que todos y todas tengamos presente: desde hace quince años IU ha demostrado en varias ocasiones que no necesita a Podemos para conseguir resultados como los del pasado día 20 de diciembre.

c) La situación de la izquierda transformadora en Europa: Grecia, Italia, Francia, Alemania... que nos permitirá comprobar las dificultades  para diseñar una una herramienta exitosa para enfrentar las políticas neoliberales.

d) Los cambios en la política y en el sistema de representación

El examen de estas cuestiones me parece apasionante y me inspira muchas ideas y propuestas pero, naturalmente, no es el propósito de este escrito exponerlas sino proponer al CPF que cree las condiciones para que todos y todas podamos exponer las nuestras y llegar a las decisiones colectivas que sean necesarias

 

III.- Respecto al método de debate

Propongo básicamente dos  criterios:

a) Huir de debates nominalistas y abordar un verdadero debate sobre contenidos

Las palabras no quieren decir nada en sí mismas: términos como confluencia, refundación o renovación pueden esconder todo tipo de realidades. Yo siento por el término refundación un especial aprecio pero soy consciente de que bajo este nombre se pueden ocultar desde simples operaciones de maquillaje hasta giros ideológicos  pasando por cambios en el discurso y la manera  de funcionar, entre otras cuestiones. Y lo que le pasa al término refundación le pasa a todos los demás. Es necesario, pues, un debate serio, transparente y no un esgrima terminológico sólo apto para espadachines avezados.

b) Abrir un debate horizontal y que exceda las fronteras orgánicas de IU.

Sé que es algo que se dice con mucha más frecuencia de la que se hace pero, en este caso, para que el debate sea realmente útil, necesitamos imperiosamente un debate horizontal, donde todos y todas puedan opinar y difundir sus opiniones; un debate que vaya de abajo a arriba y no de arriba a abajo; un debate donde la gente sienta realmente que su opinión cuenta; un debate directo y no delegado y, también, un debate donde la gente dialogue, escriba y se moje: los canutazos en radio y televisión y las entrevistas de prensa son poco útiles porque son el ámbito más propicio para el sesgo, la finta y la media verdad. Todo el mundo, por tanto, al debate presencial, al ordenador, a la tablet, al blog y a los foros de debate y, en un tiempo razonable pero no demasiado largo, a las asambleas y a las urnas y a los ordenadores, para votar y decidir

OCHO OBJETIVOS PARA LA REFUNDACION DE IU

grosske | 24 Desembre, 2015 12:00

Las pasadas elecciones generales han tenido muchas consecuencias y algunas de ellas claramente positivas. Pero también han comportado dos elementos   muy negativos, especialmente si tenemos en cuenta "la que ha caído" en los últimos años: el PP sigue siendo el partido más votado en España y el PSOE sigue siendo el  partido más votado en el seno de la izquierda. En términos de voto, el balance izquierda/derecha está, como todo el mundo sabe, en empate técnico... con todo lo que ha caído, insisto.

Si extendemos nuestra mirada al resto de Europa, el panorama,  desgraciadamente, no es más halagüeño. Sin posibilidad de extenderme sobre ello, creo que examinar  la situación de Grecia (en la que habíamos depositado tantas esperanzas), la del Norte y Centro de Europa, pasando por la de Francia o Italia, no supone sino sumar preocupación a preocupación.

Dicho en otras palabras: aquellos que pretendemos hacer frente al modelo neoliberal capitalista y avanzar hacia  otro modelo de sociedad - lo cual va mucho más allá de encontrar  un hueco electoral digno - estamos perdiendo la batalla.  Por eso, una reflexión seria y global a este respecto parece inaplazable.

Sin necesidad de esperar a la culminación de este debate pero sí como un hito importante en este debate, hay algo que, en mi opinión, IU debe abordar  de forma inmediata: su propia refundación

No es ninguna propuesta extraordinaria: es un acuerdo de la  penúltima Asamblea Federal de IU que nunca se ejecutó por la sencilla razón de que nos tembló el pulso (como tantas veces) a la hora de aplicarla.

Refundar un partido no es un salto en el vacío, no es poner fin a algo sin más para crear otra cosa cualquiera: es utilizar una herramienta formal (el encadenamiento del final de un trayecto con la aparición de un nuevo sujeto político) con un objetivo político predeterminado.

Si propongo la refundación de IU no es  para contar con  una nueva fuerza política cuya única diferencia respecto a la actual organización sea  una mejora en el funcionamiento, una modernización o, mucho menos, un cambio de imagen o fachada. En sentido contrario, y aún con mayor énfasis,  tampoco es para dar a luz a una nueva fuerza que se sitúe en otro espacio político o que reniegue de los valores y grandes objetivos estratégicos que han caracterizado desde siempre a Izquierda Unida.

¿Cuál es, pues, el objetivo político de la refundación? Pues  algo muy fácil de explicar: constituir una nuevo sujeto político que sea lo que IU siempre dijo querer ser sin llegar jamás a conseguirlo de manera satisfactoria.

Izquierda Unida nació en 1986 como un espacio de convergencia entre diversas culturas y organizaciones de la izquierda en torno a un programa común, una fuerza que se autodefiía como un movimiento político y social y que aspiraba a  un funcionamiento abierto al entorno social a través de la elaboración colectiva. ¿No os suena terriblemente parecido a los objetivos que nos seguimos planteando - ¡29 años después! - cuando  hablamos de convergencia política y social o de unidad popular? Y si esto es así, ¿no es también la mejor demostración de que jamás hemos llegado a conseguir  lo que desde un principio nos habíamos planteado?

Explicar con detalle por qué IU ha sido y es  un magnífico proyecto sólo muy parcialmente culminado, daría para escribir un libro. Así que me limitaré a apuntar dos elementos:

1) IU nace jurídicamente como una coalición electoral muy  asimétrica en cuanto al peso de sus integrantes y que intenta conjurar las tensiones internas sobre la base del consenso, palabra clave de aquella primera etapa. La intención es buena pero, inevitablemente, la dinámica de  negociaciones por arriba entre las partes para favorecer este consenso lastran inevitablemente un funcionamiento fresco, abierto y que vaya de abajo a arriba.

2) A partir de su III Asamblea, IU da un paso de gigante para resolver este problema: constituirse en un partido plural, diverso, que admite corrientes y partidos en su interior, pero que funciona de manera asamblearia sobre el principio de una persona/un voto.

El cambio es claramente positivo pero resulta insuficiente para conjurar una dinámica negativa que se va consolidando con el paso del tiempo: el nuevo partido asambleario va asumiendo inexorablemente los vicios de un partido convencional. El impulso de abajo arriba se va diluyendo en escalones intermedios y aparece lo que aparece tendencialmente en cualquier organización si no se dota de herramientas potentes para evitarlo: cúpulas dirigentes,  baronías territoriales y negociación por arriba entre grupos organizados; la elaboración colectiva cede el paso en la práctica  a métodos tradicionales en la elaboración de los programas y el programa como eje vertebrador de la organización y de la acción política pierde peso frente a las actitudes doctrinarias.

A partir de ahí, planteo la refundación como la manera más fácil, más creíble y más eficaz de contar a corto plazo con una fuerza política que reuna las siguientes características:

a) Tener como objetivo estratégico el mismo que IU ha tenido desde su fundación:  la construcción de una sociedad socialista  donde la economía esté al servicio del interés y el bienestar general; una sociedad democrática, igualitaria, fraterna, pacífica y en armonía con el medio natural

b)  Ser un receptáculo cómodo y plural para las diversas culturas y organizaciones  de la izquierda que se identifican con este objetivo pero romper radicalmente con la dinámica de negociaciones entre partes para la toma de decisiones en base a lo que se expresa más adelante (apartado e)

c) Ser una organización abierta a la sociedad especialmente en lo que se refiere a la elaboración colectiva del programa.

d) Articular la acción política e institucional y fundar  la cohesión interna en torno al programa, vínculo máximo  y compromiso máximo con la sociedad

e) Desarrollar un funcionamiento radical de democracia directa, donde los órganos estables sean básicamente de coordinación y donde cada adheridx pueda participar directamente en las decisiones políticamente más relevantes. Referéndums y consultas a todos los niveles  no han de ser una excepción: han de ser una herramienta habitual de funcionamiento

f) Dar la máxima importancia a la acción política extrainstitucional, pegada al terreno y a la incidencia en el conflicto y los movimientos sociales

g) Consecuentemente con lo anterior, constituir una organización fuerte donde cada miembro aporte en la medida de sus posibilidades y, paralelamente, sienta que cuenta, como individuo, en las decisiones colectivas

h) Aplicar correctamente el principio federal como articulación de soberanías, definiendo claramente los ámbitos de soberanía compartida y actuando en consecuencia.

Hacer realidad estos ocho puntos es, lógicamente, el objetivo esencial de mi propuesta. La refundación es,  sencillamente, el método más fácil, más contundente, más rentable más  y creible para hacerlos realidad

EL HONOR DEL OBISPO Y EL PERIODISMO BASURA

grosske | 14 Desembre, 2015 21:52

¿Ha tenido el Obispo de Mallorca una relación "impropia" con una de sus colaboradoras?. Pues no tengo ni idea. Es decir, me pasa lo mismo que a todos los que estáis leyendo este escrito, lo mismo que a todos los redactores del Diario de Mallorca que han dedicado portadas, y decenas de páginas a este tema y  lo mismo que a  todos los "opinadores", locutores y gente de a pie que se ha sentido en la necesidad de pronunciarse sobre el fondo de semejante  cuestión.

¿Cómo puede ser que tanta gente hable de este tema y, sin que exista prueba alguna, llegue a la conclusión de que la relación "impropia" ha existido?. Pues porque algunos medios de comunicación, y uno muy especialmente, han decidido prescindir de cualquier consideración ética y  explotar el tema con un objetivo de mucho peso : vender más periódicos.

¿Miente el DM al tratar del tema?.  Básicamente no, porque  (atentos, que ésta es la parte más sutil e interesante de la cuestión) no lo necesita. La sabiduría popular tiene perfectamente claro el principio por el cual esto es posible: "No hay peor mentira que una verdad a medias".  Trasladando este aserto a la  manipulación informativa, significa que un conjunto de indicios relativos a un tema morboso (una mezcla de religión, amoríos y política es perfecta, en este sentido), debidamente contextualizados y valorados, puede tomar, para el lector no avisado, la apariencia de una prueba irrefutable.

¿Que el daño a las personas concernidas, a sus familiares y amigos es desproporcionado e  irreparable? - Bueno, son 'daños colaterales' inevitables", se me contestará.

¿Que este daño irreparable ha sido, además, doblemente  injusto porque nada se ha podido demostrar?, Que al final todo puede quedar en el despecho de un marido posesivo? _ Oiga!, se me responderá con indignación, que nosotros nos limitamos a informar!"... pero será mentira, porque aquí muchos  no se han limitado a informar: muchos han provocado una sentencia sin pruebas que ha conllevado  la destrucción de la imagen y el honor de las personas afectadas.

Yo soy ateo (aunque me defina como agnóstico por un tecnicismo filosófico que no viene al caso) pero creo en la dignidad de las personas, en el derecho a la propia imagen y en que la carga de la prueba corresponde al acusador y no al acusado… sea éste Obispo, político, periodista o un ciudadano absolutamente anónimo

EL YIHADISMO Y MI PRIMA

grosske | 01 Desembre, 2015 19:42

Una prima mía ha tenido pesadillas en las  que sus nietos, que viven en el extranjero, son víctimas de un atentado. Está asustada y, como le pasa a  las personas asustadas, todo bombardeo le parece poco. Intenté explicarle que esto no era la solución pero sin demasiado éxito. Convinimos en que escribiría algo sobre este tema y en éstas estoy

Quince días después de los atentados de Paris,  vi. un noticiario de France2  que dura exactamente 30 minutos y que excluye, todo hay que decirlo, los deportes y el tiempo. Los temas tratados fueron los siguientes: terrorismo (20 minutos), las peripecias judiciales de Benzema y un concierto que Adele va a dar en París  (6 minutos) y, para acabar , vuelta al homenaje en los "Invalides" a las víctimas de los atentados...Pensé que lo raro era no estar asustado.

Por otra parte, es  un hecho objetivo  que, provocándole pesadillas a mi prima, todo el mundo gana: ganan los terroristas al convertirse en el centro de la política mundial; gana la prensa al ver como su audiencia se dispara; ganan popularidad  los gobiernos al liderar el "obligado" consenso  frente a la amenaza exterior; ganan las opciones conservadoras; ganan los fabricantes de armas; pierden las libertades públicas; pierden terreno  las preocupaciones sociales y pierden las opciones pacifistas que, de pronto, parecen cosa de sonados irresponsables cuando no de personas poco sensibles ante los atentados terroristas.

 Está claro que  la inmensa mayoría  sentimos indignación y náuseas ante el asesinato indiscriminado de personas inocentes,  los degollamientos públicos con fines propagandísticos, el totalitarismo religioso y  la destrucción del patrimonio histórico y artístico. Muchos tenemos la convicción, en suma,  de que los yihadistas encarnan una buena parte de  lo peor de la humanidad.  Por eso, es fácil llegar a la conclusión de  que bombardear y acabar cuanto antes con estos desalmados es lo mejor que se puede hacer.

Y sin embargo, como diría Galileo, y sin embargo... estar viendo durante 14 años que esta política es un absoluto fracaso debería hacernos reflexionar.

Desde los atentados del 11 de septiembre del 2001, por no irnos más atrás, los países de la OTAN hemos bombardeado e invadido Afganistán colocando un gobierno de  confianza  que, sin embargo, sólo ha conseguido  controlar una pequeña parte del país;  hemos bombardeado e invadido Irak colocando un gobierno de  confianza que tampoco controla la mayoría del territorio y que no es capaz de impedir que  Bagdag conozca  atentados como el de Paris varias veces al mes; hemos bombardeado y destruido el Estado libio sin conseguir siquiera  la constitución de un gobierno digno de tal nombre y  sumiendo a la  ciudadanía de este país en el caos y la indefensión;  hemos alentado una guerra civil en Siria cuya duración pronto duplicará la de la guerra civil española y que aún no tiene visos de acabar… ¿Cuál ha sido el resultado de tal política catorce  años después?: generar una catástrofe humanitaria indescriptible,  provocar la huida de millones de refugiados,  reforzar al yihadismo radical y colocarnos en una situación  igual o peor que la anterior en términos de seguridad interior.

Para que los responsables de este fracaso estrepitoso  consigan  mantener la misma política sin tener demasiada oposición interna sólo tienen dos maneras: hacernos vivir de espaldas a la realidad de lo que allí sucede (lo más cómodo y lo más frecuente)  o, cuando esto es imposible,  sacar del cajón el discurso de que estamos en una guerra, explotar nuestro miedo (la emoción más poderosa) y conseguir así el mágico efecto que ya denunció en 1914 el político norteamericano Hiram Warren Johnson: "cuando una guerra estalla, la primera víctima es siempre la verdad".

El pacifismo no  significa reaccionar con una pasividad beata  frente a las agresiones de que seamos objeto o frente a las agresiones que padezcan terceros : tenemos derecho a defendernos y tenemos el derecho, y el deber, de  defender a quien es agredido injustamente. Pero en esta última palabra, “injustamente” está la clave de todo. 

Decía Ramón Llull que “Justitia procurat pacem” y  a los países occidentales, cuando intervenimos en Oriente Medio o en el norte de Africa, no nos mueve la justicia: nos mueve lo mismo que nos ha movido desde la época colonial : el control de la zona y el provecho económico que  este control nos reporta.

Por eso financiamos y vendimos armas a los talibanes de Afganistan  cuando se enfrentaban con los rusos; por eso vendimos armas a Sadam Hussein cuando estaba en guerra con Jomeini; por eso apoyamos dictaduras como la del Sha de Persia y seguimos apoyando dictaduras como las de Arabia Saudí; por eso creamos en Palestina un Estado como el de  Israel  que nos sirviera de cabeza de puente en la zona y por eso no hacemos nada serio para evitar que el pueblo Palestino sea  sometido  cotidianamente a la miseria y la represión.

Resumiendo mucho, nosotros no buscamos la justicia, buscamos  el  control, aunque sea parcial, de los recursos petrolíferos, y, mientras esto sea tan evidente,  mientras  no cambiemos nuestra política en Oriente Medio y el Norte de Africa, ningún bombardeo o invasión impedirá  el auge del yihadismo no sólo en  los países afectados sino también entre miles de  jóvenes nacidos y educados en Francia,  Bélgica, Gran Bretaña  o España.

Pero ésta es la realidad que,  por razones obvias, no están dispuestos a dejarnos ver

¿Qué hacer entonces? Pues resumiendo: 

1.- Comprender que el Daesh como Estado es vencible militarmente (incluso con facilidad) pero que el terrorismo yihadista es invencible mientras se siga practicando la misma política

2.- Renunciar a invadir y/o destruir Estados como sistema rápido de influir en la zona 

3.- Por supuesto, perseguir policialmente, judicialmente  y con el auxiliode los servicios de inteligencia al terrorismo yihadista existente en nuestros respectivos países

4.- Cortar la financiación y el aprovisionamiento de armasdel terrorismo yihadista , propiciado , indirectamente, por algunos países que, por otros motivos, consideramos nuestros aliados

5.- Promover la constitución de un Estado palestino  donde la gente viva con decencia y con derechos

6.- Establecer una alianza sólida con los movimientos y países democráticos de la zona

7.- Promover el desarrollo y no la destrucción 

Nada de todo esto tendrá un efecto mágico e inmediato pero sí que conseguirá que dejemos de empeorar las cosas y nos situemos en la senda de la paz 

 

LUCHAR CONTRA EL TERRORISMO IMPLICA TAMBIEN CAMBIAR DE POLITICA EXTERIOR

grosske | 15 Novembre, 2015 09:18

No nos debe preocupar pecar por exceso en la condena a lo que ha sucedido en Paris. Usar como arma política el asesinato indiscriminado de gente inocente es, exactamente, la definición misma de terrorismo y no hay suficientes palabras en el diccionario para condenarlo como se merece.

Sí nos debería preocupar, en cambio, el poco vigor con el que condenamos las víctimas del mismo tipo de territorismo en otros países geográficamente también muy próximos como Líbano, Irak o Siria... Se diría que hay víctimas de primera y de segunda categoría y esto es moralmente indefendible. Un ejemplo: en abril  murieron 147 jóvenes universitarios a manos de un comando islamista que irrumpió en la Universidad. Si no lo sabes o apenas lo recuerdas es porque  eran jóvenes negros en una universidad de Kenia

...Y también nos debería preocupar el conseguir dosificar  adecuadamente las emociones y la razón: cuando el terrorismo no es un fenómenos aislado y puntual es que hay causas objetivas de carácter político que favorecen su desarrollo. Hay poderes políticos, económicos y mediáticos a los que este debate sobre las causas favorecedoras del auge terrorista les incomoda porque son ellos los que han contribuído poderosamente a incrementarlas. Por eso intentan hurtarnos este debate aventando únicamente el miedo y la emoción. Mala fórmula.

En los últimos 15 años, los países de la OTAN  han (hemos) incrementado notablemente nuestra vieja costumbre de "poner orden" en Oriente Medio por via militar y hemos contribuido muy activamente a la explosión política de tres estados vecinos (Afganistan, Irak y Libia), hemos apoyado sin  fisuras al estado israeli y a la represión inhumana contra el pueblo palestino, hemos alentado una guerra civil en Siria que ya dura 5 años y que está provocando una inmensa tragedia humanitaria... y el resultado de estas políticas no puede ser más nefasto: estamos mucho peor que antes de empezar. 

Luchar contra el terrorismo yihadista no es sólo perseguir  sus actos criminales, también pasa por establecer otro marco de relaciones con nuestros vecinos. No podemos contribuir al incendio de las casas de nuestros vecinos y que, al mismo tiempo,  el humo no nos entre por las ventanas

 

 

MUCHA DESHONESTIDAD EN LA GUERRA DE CATASPAĐA

grosske | 11 Novembre, 2015 20:46

Cada vez que Artur Mas da un tirón hacia la independencia, Rajoy se frota las manos: sabe que es una nueva oportunidad para defender la unidad indisoluble de la patria y embolsarse  un nuevo puñado de votos en el resto del Estado.


Cada vez que Rajoy evoca las actuaciones administrativas y los tribunales como única respuesta al independentismo,  Artur Mas se frota las manos porque sabe que el desprecio hacia la realidad política catalana es el mejor refuerzo para  las tesis independentistas.


Pero lo que convierte en deshonesta la actitud de los ejércitos que se enfrentan en la guerra de Cataspaña no es el curioso beneficio electoral que ambos obtienen: es que tanto uno como otro saben que sus planteamientos son inviables.


Dicho de otra manera: ambos saben que el final de la guerra será una modificación de la relación política entre Cataluña y el Estado en el marco de la Unión Europea y que ni el  inmovilismo patriotero del PP ni la indepedencia inmediata de Cataluña son alternativas viables.


En la actitud del PP no sólo hay la deshonestidad de quien defiende lo indefendible sino también el cinismo de quien, envolviéndose en la bandera de la unidad de España, está generando, a sabiendas, una fractura social gravísima entre Cataluña y el resto del Estado.


Sin tanto cinismo, Junts pel sí es un tándem de múltiples sillines, que, ante su propia debilidad, no se le ocurre nada mejor que pedalear más fuerte y huir hacia delante. Ellos saben perfectamente que ningún indicador avala la posibilidad de  una ruptura inmediata y en términos conflictivos con el resto del Estado. Ni han tenido los  votos necesarios en las recientes elecciones que ellos mismos plantearon como un plebiscito, ni tienen el apoyo social necesario ni tienen los apoyos mediáticos y económicos necesarios... ni tienen, por supuesto, una solución factible para el reenganche con la UE después de la "desconexión" con el Estado.


Pero allí siguen unos y otros, avanzando a la carga con las espadas en alto con el principal objetivo de mantener  a flote sus respectivos  proyectos políticos.

Lo malo es que, mientras yo escribo este artículo (intentaré que sea el último) y mientras ellos ocupan la mitad de los informativos, ya casi no hay espacio para las cosas de comer: para la precariedad del trabajo, la insuficiencia de las pensiones, el deterioro de los servicios públicos, el fraude fical, la corrupción y otras muchas lacras que padecen por igual la gente de Catalunya y la del resto del Estado... y que tienen los mismo culpables tanto en Catalunya como en el resto del Estado

CARTA ABIERTA A ALBERTO GARZON

grosske | 25 Octubre, 2015 09:33

Estimado Alberto,

Con alegría y con esperanza te acabo de votar en las primarias de Unidad Popular .

Ni la una ni la otra tienen mucho que ver con el hecho de que seas un buen candidato o con que seas uno de los políticos mejor valorados del Estado; ni siquiera con el hecho de que seas una persona fresca, coherente, preparada, rigurosa  y honesta… que no es poca cosa.

Estoy alegre  porque tu candidatura es mucho más que una buena apuesta electoral: es la demostración de que la unidad popular - la convergencia política y social tan necesaria para romper con la actual situación - se está abriendo camino y, en contra de lo que algunos piensan y como escribí no hace mucho, “ha venido para quedarse”.

Y estoy esperanzado porque lo que tú políticamente representas (que va mucho más allá de lo que eres) es mucho más importante que sacar unos buenos resultados el 20D:  es la certeza de que la izquierda de este país se va a renovar de verdad; de que la búsqueda de la unidad por  encima de intereses partidistas nos la vamos a creer de verdad; que la horizontalidad, la participación y la renuncia a los hiperliderazgos va a ser la norma y, sobre todo, sobre todo, que vamos a hacer política para la ciudadanía, que renunciaremos a participar en un “juego de tronos” y a usar el tablero de la política para jugar al ajedrez con los otros partidos; que vamos a hacer política en el tablero de la sociedad y que nos vamos a dejar uñas y dientes en un único objetivo: resolver problemas y erradicar injusticias.

Que así sea. Un fuerte abrazo.

QUE NADIE SE EQUIVOQUE, LA UNIDAD POPULAR ESTA AQUI Y VA A QUEDARSE

grosske | 08 Octubre, 2015 10:19

Alberto Garzón valoró la imposibilidad de llegar a un acuerdo entre Podemos e IU  para sumar fuerzas de cara a las elecciones generales como una pésima noticia y un motivo de alegría en las sedes del PP y del PSOE.

He aquí la reacción de alguien que cree que la unión hace la fuerza y que los millones de víctimas de las políticas neoliberales merecen que sus problemas sean puestos por encima de las querellas partidistas.

En cambio, el  Secretario de Organización de Podemos,  en  entrevista concedida a eldiario, dice que "en ningún momento ha habido reuniones entre Podemos e IU" (sic), que su objetivo siempre había sido "acomodar a Alberto" (sic) en su proyecto y que los acuerdos con otros partidos en Galicia y Cataluña solo se explicaban por las "circunstancias especiales" de estas comunidades.

He aquí la reacción de alguien que ve la unidad como un problema y no como una solución y que confunde la unidad  con el fichaje de personalidades de otros partidos, ¡nada menos!, para integrarlas en sus listas: ¡¡viejísima política!!

Ahora en Común, el proyecto de unidad popular que nació hace algunos meses y que siempre tuvo como objetivo (entre otros ¡ojo!) propiciar movimientos unitarios entre los partidos, se va a resentir por esta situación: habrá quien se desanime por no conseguir el escenario más deseable; habrá (ha habido ya) quien prefiera abandonar Ac para acomodarse en las  listas de Podemos y, en el otro extremo, seguirán en Ac algunos que, equivocadamente,  sólo ven en este proyecto un mero paraguas electoral para afrontar las próximas elecciones.

A los segundos les digo que adios, a los últimos les digo que se equivocan y a los primeros les digo que no se desanimen porque Ahora en Común y la unidad popular está ahí y ha venido para quedarse.

La unidad popular no es una mera plataforma electoral ni una manera de obtener mejores resultados electorales el 20 de diciembre o en cualquier otra ocasión; la unidad popular no depende de que tal o cual partido participe en ella; tampoco se reduce a una modernización formal de las viejas prácticas y,  por supuesto, no supone desdibujar los planteamientos ideológicos de la izquierda ni menoscabar su diversidad.

La unidad popular es una nueva forma de hacer política desde la izquierda,  una nueva manera de estar, organizarse y actuar; es la suma de la diversidad ideológica organizada representada por los partidos pero sin permitir que intereses partidistas, corporativos o elitistas  se impongan sobre la voluntad del colectivo; es el protagonismo de los individuos, el funcionamiento horizontal y la toma de decisiones desde abajo; es la permeabilidad con la sociedad y la vocación de servicio a la ciudadanía que queremos representar. Es, en definitiva, un nuevo concepto ético de  la política  y de  la dedicación a la política.

Nada de lo que acabo de expresar es una novedad absoluta; muchas de las cosas que acabo de decir, afortunadamente,  han sido y son  reivindicadas por muchas personas y colectivos. El pensamiento y el compromiso práctico con la nueva política y con la unidad popular está siendo compartido ahora mismo por mucha gente de IU, de Podemos y de otros partidos y, más aún, por mucha gente no organizada políticamente.

La diferencia, la buena noticia, es que esta nueva política tiene ahora una expresión muy incipiente pero real que se llama Ahora en Común, el apoyo mayoritario de una organización profundamente arraigada como es IU, a personas estupendas y recién llegadas a la política organizada como Alberto Garzón y que esta nueva política, el 20 de diciembre  y después del 20 de diciembre, va a demostrar que ha venido para quedarse

UNIDAD POPULAR, CATALUNYA, PODEMOS, IU, EQUO, AeC... NO NOS LIEMOS

grosske | 29 Setembre, 2015 20:04

1.- Una previa sobre Catalunya sí que es pot: Hay  debate sobre la causa de los discretos resultados de esta candidatura. No citaré las hipótesis  más pobres  e interesadas (¿para qué?) y me limitaré a reseñar las dos cuestiones que a mí me parecen más significativas:

a) La más importante: en Catalunya había  una candidatura de unidad popular inequívocamente de izquierdas, radical en lo democrático y con una posición en el punto nodal de estas elecciones, la cuestión nacional, que yo no comparto pero que también era muy clara. Esta candidatura de unidad popular era... la CUP.

b) Por contra, Catalunya sí que es pot, ha sido vista, con razón, más como una coalición de partidos que como un proceso de unidad popular tipo Ahora Madrid; ha mantenido un discurso que ha sonado a ambiguo sobre el tema nacional, no ha sido capaz (no por culpa suya, sino porque el clima político no lo ha permitido) de darle la vuelta a la agenda y situarla en los temas sociales y ha sido comandada por un socio estatal de una manera muy invasiva en la que el electorado de ICV y de EuiA dificilmente podía sentirse cómodo. Por último, no puede olvidarse que este socio estatal, Podemos, es una fuerza política a la baja desde febrero de 2015 y que, desde las últimas elecciones, sufre las consecuencias de su acompañamiento sin  fisuras al giro copernicano de Tsipras, algo que  puede haber sido comprendido por algunos pero no puede haber entusiasmado a nadie.

2.- Ya está Grosske metiéndose con Podemos...! que no vé que hemos de buscar la unidad? Pues  no. No paso gusto metiéndome con Podemos, entre otras cosas porque, sinceramente, ya no sé con cual meterme: con el de "ni de izquierdas ni de derechas" o con el de "nuestro papel es doblarle el brazo a la socialdemocracia"; con el de "Viva la unidad popular",  con el de "Podemos ha de ir en solitario" o con el de "Podemos puede llegar a acuerdos pero pocos"; con el de "la casta" o con el de ayer mismo:  "propongo gobernar con el PSC"; con el que criticaba ácidamente a los socialistas por someterse a la Troika o con el que comprende a Tsipras por someterse a la Troika...

La verdad es que, intelectualmente,   me motivaba mucho más criticar a Podemos cuando tanta gente creía que era un compendio inmaculado de todo tipo de virtudes. No lo es, claro: está hecho de fango cocido (como IU, como Equo, como tú y como yo);  ha cometido muchos errores (como IU, como Equo, como tú  y como yo) y también ha aportado muchas cosas positivas, especialmente en la renovación de la política. 

Por eso quiero la unidad, pero, por eso y por muchas otras cosas, no concibo la unidad como satelización o como un Podemos&friends. No sólo porque no sea razonable sino porque no es lo que la gente quiere ni lo que realmente, puede funcionar mejor electoralmente.

3.- La unidad popular: un proceso irrenunciable Yo soy de los que creen que las exitosas candidaturas municipales  de unidad popular son el modelo; soy de los que creen que el concepto de unidad popular se adecua como un guante a la famosa convergencia política y social que IU lleva 6 años teorizando pero que sólo lleva uno practicando de verdad; soy de los que se creen que la aparición de Ahora en Común ha sido una excelente noticia para la izquierda en la medida que tenga aliento y recorrido más allá de las elecciones generales y no se subordine a una lógica electoralista.

En esta manera de funcionar abierta y hiperdemocrática, en la que cualquier participante se ha de sentir igual de decisivo que cualquier otro,  en la que es bueno que estén partidos dentro y apoyando pero que no es bueno que estén partidos dirigiendo, estoy yo, estamos otros muchos y, desgraciadamente, no está Podemos (aunque sí mucha gente de Podemos)... Y ni yo, ni IU ni otros muchos estamos dispuestos ya a renunciar a este proceso, porque no esté Podemos o porque no esté el "sursum corda".

4.- Invalida esto la posibilidad de acuerdos con Podemos o con otras fuerzas políticas? Para nada. Este nuevo sujeto político surgido de la unidad popular y que ha venido para quedarse ha de ser capaz de llegar a acuerdos pre y post electorales con otras fuerzas políticas, siempre que el programa así lo permita. Pero dichos acuerdos, legítimos si se hacen con transparencia y con el apoyo de la mayoría, no pueden confundirse  con la unidad popular en sí ni, logicamente, pueden menoscabarla ni pueden ser acuerdos indignos o de subordinación a otras fuerzas: han de ser acuerdos razonables y al servicio de la ciudadanía a la que queremos servir:   No nos liemos!

 

7 VERDADES INCOMODAS SOBRE GRECIA, IU Y AHORA EN COMUN

grosske | 19 Setembre, 2015 20:11

1.- Que no os engañe la imagen televisiva de las  banderas agitándose con fervor en los mítines de campaña: una expresion muy representativa del sentir de la calle la daba ayer una ciudadana ateniense en France24: "Estoy decepcionada y desesperada, no sé a quién votar y ni siquiera sé si voy a votar". Este es el resultado de la lucha "entre el león y los buitres" a la que ayer aludió Iglesias en el mítin de Syriza.

2.- Fijaos si está jodida la cosa que lo peor que le podría pasar a Syriza mañana es ganar las elecciones y formar gobierno: si la gestión del austericidio fundió al PASOK llevándolo del 40 y pico % de votos a menos del 10%, la gestión de la tragedia social que aguarda a los griegos tras la firma del tercer rescate y la incapacidad para responder a las demandas más justas y elementales de la ciudadanía, disolvería a Syriza (la disolverá, si gobierna) como un azucarillo. No exagero.

3.- Tsipras ganó las elecciones prometiendo el fin del austericidio y la regeneración democrática y no ha cumplido ni con lo uno ni con lo otro. A lo primero  renunció cuando aceptó las condiciones ignominiosas del tercer rescate y a lo segundo cuando se desdijo de sus promesas electorales pocos meses después de haberlas formulado y cuando, para mayor escarnio, convocó un referéndum cuyo resultado también traicionó dos semanas después. Intentar exculparlo porque había muchos buitres para tan poco león es una falacia para consumo de ingenuos: Tsipras  tenía perfectamente contados a los buitres antes de las pasadas elecciones y, con mucha mayor precisión, antes de la convocatoria del referéndum.

4.- Por eso me resulta imposible solidarizarme con quienes se han sumado al carro del "Tristemente, no tenía otra opción": porque este es el mismo carro en el que se han montado Zapatero, Hollande,  Renzi y tantos otros. Y por eso estoy infinitamente agradecido a Alberto Garzón y a IU  por haber declinado la invitación a participar en el mítin central de Syriza.

5.- Cuanto acabo de decir resulta extraordinariamente incómodo para mí mismo y  para tod@s l@s que, hasta hace pocos meses, hemos apoyado a Syriza sin fisuras. Pero la honestidad política, para quien la tiene,  exige reconocer y afrontar esta incomodidad y no camuflarla con cuentos de animales.

6.- El fracaso de Syriza nos interpela a toda la izquierda rupturista de Europa, incluyendo a este proyecto naciente de unidad popular que se llama Ahora en Común; por eso me parecen imprescindibles dos compromisos programáticos tan sencillos como esenciales: no hemos de prometer nada que no podamos cumplir y, antes (no después) de traicionar alguna de nuestras promesas esenciales, hemos de comprometernos a dimitir y convocar elecciones.

7.- Además, hemos de afrontar seriamente y con rigor  el debate sobre lo que podemos llegar a prometer. Yo, ahora mismo, no tengo todas las respuestas a esta cuestión. Pero sí hay algo que 39 años de experiencia política y algunos años de experiencia sindical me han enseñado con bastante claridad: quien no contempla la posibilidad de romper con su interlocutor, quien no contempla otro escenario que el acuerdo, jamás va  a conseguir un buen acuerdo

LA CONSTITUCION DE AHORA EN COMUN Y LOS VUELOS GALLIN┴CEOS

grosske | 09 Setembre, 2015 20:14

Dicen que se están conformando dos posiciones de cara a la Asamblea de Ahora en Común que se celebrará dentro de tres días : la de quienes conciben Ac como una herramienta para llegar a un acuerdo con Podemos y la de quienes conciben Ac como una herramienta para competir en mejores condiciones con Podemos.

Espero que ni una ni otra posición salgan adelante porque ambas me parecen las dos caras de una misma moneda con escaso valor ... Y espero que tampoco triunfe la idea de quienes exigen acuerdos en todo el territorio del Estado como condición para que haya algún tipo de acuerdo porque ya basta con las pegas que pone Podemos para que nosotros pongamos aún más.

Lo que me interesa resaltar, en todo caso, es que la Unidad Popular no es una herramienta táctica para llegar a acuerdos o plantarle cara a no sé quién: es una nueva manera de hacer política, sencilla, exigente y muy distinta a la habitual, que descansa sobre cuatro pilares:

1.- Pivotar en torno a un programa y SÓLO en torno a este programa. En el caso de Ac se trata, lógicamente, de un programa de ruptura con la lógica neoliberal y de defensa de los derechos democráticos, sociales y laborales de la ciudadanía

2.- Buscar la aglutinación en torno a este programa de todas las fuerzas susceptibles de identificarse con él: ciudadanos y ciudadanas a título individual y, también, partidos y organizaciones. Cuando se ponen pegas a la unidad sin que estas pegas se sustenten en cuestiones programáticas es una señal inequívoca de que, realmente, no se está por la unidad popular.

3.- Funcionar de una manera horizontal y sobre el principio de una persona/un voto. Los megaliderazgos, los funcionamientos por arriba y las lógicas partidistas que pretendan un funcionamiento basado en el acuerdo entre partes, sencillamente, no tienen lugar.

4.- Tener una vocación estratégica. Aunque Ac se articule de entrada como una plataforma electoral, la apuesta por la Unidad Popular es tan potente que exige de forma natural su extensión en el tiempo y el espacio: ¿Por qué motivo se debería volver más adelante a los métodos de la vieja política?, ¿Por qué se estaría por la unidad popular en las generales y no en las autonómicas, las europeas o las municipales? ¿Por qué no en el trabajo político del cada día?.

El Ahora en Común  que surja de la asamblea del sábado ha de fundamentarse en estos cuatro pilares... pero el aliento unitario que le ha de caracterizar, le ha de impedir conformarse con la unidad obtenida en su propio marco orgánico. Por eso - si la coincidencia programática lo permite - Ac no ha de caer en la autocomplacencia ante su propia constitución y ha de intentar llegar a acuerdos con otras fuerzas políticas... pero sin dejar de ser lo que es: la unidad popular no se puede confundir, como frecuentemente se hace, con una coalición de partidos

... "Si el acuerdo programático lo permite". Algo sobre lo que es mucho más fácil pasar de puntillas pero que es imprescindible abordar. El caso de Syriza está demasiado presente y cualquiera puede entender que no es lo mismo criticar el giro dado por Tsipras que comprenderle y acompañarle en este giro. España ya ha padecido el engaño de Zapatero y el engaño de Rajoy, supongo que nosotros no estamos dispuestos a ser los terceros en prometer y no cumplir.

La Unidad Popular está asomando la cabeza como una manera generosa y valiente de trabajar con honestidad por los intereses colectivos y tiene una vocación de evidente de venir para quedarse.

Por eso decía al principio de este artículo que era incompatible con el tacticismo y el vuelo gallináceo de quienes quieran utilizarla como mera herramienta coyuntural para negociar, buscar acuerdos tácticos, competir ventajosamente con otras fuerzas o, simplemente, mejorar coyunturalmente expectativas electorales

SYRIZA ES MI AMIGA PERO MAS AMIGA ES LA VERDAD

grosske | 31 Agost, 2015 18:26

Aristóteles, alumno y amigo de Platón, creía firmemente que  ninguna fidelidad ni ningún interés podían estar por encima de su coherencia, su dignidad intelectual y su amor por la verdad. Por eso se dice que pronunció esta frase:  "Platón es mi amigo pero más amiga es la verdad" 

Quizás a más de un político le convendría tatuarse esta frase en un lugar bien visible

Cuando hablamos de nuevas formas de hacer política, enseguida nos vienen a la mente asambleas en las plazas, nominaciones en primarias  y votaciones por internet... pero esto no toca lo esencial: lo esencial es hablar claro, lo esencial es poner los intereses de la gente por encima de los intereses de partido, lo esencial es no prometer lo que no se puede cumplir y no hacer lo contrario de lo que se ha prometido. 

Este es el cambio politico que tod@s necesitamos :hacer un pack indisociable entre la política, la ética, la honestidad intelectual y el respeto a la verdad. 

La derrota política  de Syriza, la quiebra de su proyecto político y el pase de Tsipras al bando de los que están dispuestos a gestionar el austericidio, ha supuesto una bomba para fuerzas políticas como IU y Podemos que hemos apoyado incondicionalmente a Syriza y que la hemos puesto como ejemplo de lo que se debería hacer en España.

Se puede intentar negar que esta bomba existe y se puede intentar pasar de puntillas sobre el tema desviando la atención hacia lo perversa que ha llegado a ser la Troika... pero estos intentos van a ser vanos: la bomba esta ahí y va a ser un tema central del debate político y de la próxima campaña electoral a las legislativas.

Se puede y se debe  discutir sobre si Grecia tenía otra salida o, más precisamente, si las otras salidas eran más o menos convenientes

Pero lo que es indiscutible, sin confundir ni mentir a la gente,  es que Syriza ganó las elecciones con el compromiso de acabar con el austericidio y las privatizaciones y recuperar la dignidad y la soberanía del pueblo griego... y lo que también es indiscutible es que, pasando por encima de sus promesas electorales y de un referéndum que él mismo convocó, Tsipras ha hecho exactamente lo contrario de lo que prometió y se autopropone ahora como el mejor gestor posible del austericidio que se había comprometido a eliminar.

Syriza es mi amiga pero ésta es la verdad.

Es una verdad tan dura que algunos han renunciado a digerirla y se han limitado a construir un discurso de seguimiento acrítico de Syriza. Es así como hemos escuchado a Pablo Iglesias (¡él, que había venido a regenerar la política!) diciendo que la aceptación del rescate y la sumisión a la Troika era la mejor opción para Grecia y  que estaba de acuerdo con el giro de 180º y el desprecio al Referéndum  que Tsipras ha protagonizado 

Frente a semejantes juegos malabares me consuela observar que hay gente dentro de Podemos como Miguel Urban que hacen un discurso sobre Grecia radicalmente distinto al de Iglesias. Me consuela también  escuchar el discurso de Alberto Garzón, más prudente y ponderado que el mío, pero  en lo absoluto incoherente y me consuela más aún observar que la Izquierda Plural en el Congreso votó que no al rescate mientras otros, que aún no están presentes en él, anunciaban enfáticamente que ellos hubieran votado que sí. Pero, en honor a la verdad, también observo algún desnortamiento en nuestras filas y declaraciones de algún diputado que conjugó el no al rescate con manifestaciones de solidaridad acrítica con Syriza.

A pesar del título, el propósito de este artículo no es ajustar cuentas con Syriza (o, por ser más exactos, con lo que queda de ella después de la escisión de Unidad Popular). Tsipras y su partido bastante tiene con el descenso electoral que las encuestas le auguran y con el pase a la oposición o la posibilidad, aún más patética, de cogobernar con aquellos a quienes siempre ha combatido.

El propósito de este artículo es exigirme y exigirnos a todos y todas los que nos hemos opuesto a la Europa neoliberal una reflexión honesta sobre lo que ha pasado para, a continuación, formular una propuesta honesta al electorado; una propuesta que contenga una promesa ajustada de hasta qué punto vamos a poder cambiar las cosas, de cómo vamos a cambiarlas cosas y de qué líneas roja, de verdad, no estamos dispuestos a atravesar

Todo eso, por supuesto, con seriedad, con honestidad, y con la verdad, con nuestra modesta verdad, por delante. España ya  ha padecido a Zapatero y a Rajoy dando  el "cambiazo" entre lo prometido en campaña y lo hecho en el Gobierno. Auque sólo fuera por eso, aquí no se puede repetir lo de Grecia
1 2 3 ... 104 105 106  SegŘent»
 
Powered by Life Type - Design by BalearWeb - Accessible and Valid XHTML 1.0 Strict and CSS